Consecuencias de la Guerra Fría
La Guerra Fría duró 42 años, de 1947 a 1989, y terminó sin una guerra directa entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Como dos tiendas rivales que nunca se pelean a golpes, compitieron con alianzas, propaganda, economía y tecnología. Al quebrar una, la URSS, la otra impuso sus reglas en el barrio: Estados Unidos y su modelo capitalista.
En lo político, el mundo pasó de la bipolaridad a la unipolaridad. Bipolaridad significa dos bloques rivales liderados por EE.UU. y la URSS. Unipolaridad significa un solo líder principal, EE.UU. después de 1991. La URSS desapareció en 1991 y se dividió en 15 países nuevos como Rusia y Ucrania. Cayó el Muro de Berlín en 1989 y Alemania se reunificó. Yugoslavia y Checoslovaquia también se dividieron. Muchos países de Europa del Este adoptaron la democracia y el capitalismo. No llegó la paz total, porque estallaron guerras locales por territorio, petróleo o diferencias étnicas en los Balcanes, Afganistán, Irak y varias zonas de África.
En lo económico, triunfaron la globalización y el neoliberalismo. Globalización significa conexión fuerte de la economía mundial, donde lo que pasa en un país afecta a otros. Neoliberalismo significa dejar casi todo al mercado libre, con menos Estado y más empresa privada. Crecieron las empresas multinacionales y el poder del FMI y el Banco Mundial. Europa se integró más y nació la Unión Europea en 1993, con más tratados de libre comercio. Aumentó la riqueza total, pero también la desigualdad entre ricos y pobres.
En lo social, cultural y tecnológico, la cultura estadounidense se expandió con cine, música, ropa y comida rápida. Inventos militares y espaciales llegaron a la vida diaria, como satélites, GPS e internet. Quedó la herencia de la carrera armamentista, que es la competencia por tener más y mejores armas nucleares, con miedo nuclear y daño ambiental por las pruebas. Como respuesta crecieron los movimientos por la paz, los derechos humanos y el cuidado del planeta.