Relaciones entre partes del texto
Todo texto es como un equipo o un tren. Sus partes, que pueden ser oraciones o párrafos, no están sueltas: están unidas por una relación lógica. Si descubres esa unión, entiendes el mensaje. Sin enganches el tren se desarma y sin relaciones el texto pierde sentido.
Toda unión se resume en la fórmula P1 → P2, donde la primera parte se conecta con la segunda. Para entenderla necesitas tres elementos: la parte del texto, la relación lógica que dice qué hace P2 con P1, y el conector que es la pista visible como porque, pero, además o aunque.
Hay seis relaciones que más preguntan. La causa-efecto da el motivo o resultado, el contraste dice lo opuesto, la concesión acepta un obstáculo pero igual afirma, la adición suma otra idea igual, la explicación aclara con otras palabras, y el ejemplo y secuencia da un caso o pone pasos en orden. Cada una tiene conectores típicos que la anuncian.
Para detectarla usa tres pasos: primero corta en dos y separa P1 y P2, segundo pregunta qué hace P2 con P1, y tercero confirma con el conector. Si no hay conector, deduce por el sentido. Recuerda que un solo párrafo puede encadenar varias relaciones, como concesión con adición y causa.