Definición de Función
Una función es una regla que a cada entrada le asigna una sola salida. Si le das lo mismo, siempre obtienes lo mismo, sin confusiones ni dobles resultados. Imagínala como una máquina de etiquetas: metes una manzana y siempre sale la misma etiqueta con su precio, nunca una diferente. Lo mismo pasa en la vida diaria: a cada persona le toca un solo DNI y a cada alumno una sola nota final en una materia.
Con precisión, una función f de A en B, escrita como f: A → B, es una regla de correspondencia que a cada elemento x de A le asigna un único elemento y de B, denotado como y = f(x). Para entenderla necesitas tres conjuntos: el dominio A, que son todas las entradas permitidas; el codominio B, que son todas las salidas posibles; y la imagen o rango, que son las salidas que sí aparecen de verdad. En esta notación, x es la variable independiente que tú eliges e y es la variable dependiente que resulta de x.
Para que algo sea función debe cumplir dos reglas de oro al mismo tiempo: primero, todo el dominio participa, ninguna entrada puede quedarse sin salida; segundo, unicidad, ninguna entrada puede tener dos salidas distintas. Esto significa que si x1 = x2, entonces f(x1) = f(x2). Lo que sí está permitido es que dos entradas distintas lleguen a la misma salida; lo prohibido es que una sola entrada se divida en dos salidas distintas.
Por ejemplo, la regla y = 2x + 1 con dominio A = 1, 2, 3 sí es función porque cada entrada produce un solo resultado: f(1) = 3, f(2) = 5 y f(3) = 7. Se cumplen las dos reglas: todo x tiene salida y ningún x tiene doble salida. Su imagen es 3, 5 y 7. En resumen, no todo el codominio tiene que usarse, pero todo el dominio sí, y si al evaluar obtienes dos valores distintos para el mismo x, entonces no es función.