Tercera ley de Newton: acción y reacción
La tercera ley de Newton explica que las fuerzas nunca van solas, siempre aparecen en parejas. Si tú empujas algo, ese algo te empuja a ti con la misma fuerza pero en sentido contrario. Una fuerza es un empujón o un jalón entre dos cuerpos, y la interacción es cuando esos dos cuerpos se afectan entre sí, por contacto o a distancia.
La ley dice que cuando el cuerpo A hace una fuerza sobre el cuerpo B, el cuerpo B hace al mismo tiempo una fuerza sobre el cuerpo A, del mismo tamaño pero en sentido contrario. A este conjunto se le llama par acción-reacción. En magnitud es muy simple: F_accion = F_reaccion, medida en newtons (N). Como son vectores, tienen tamaño y dirección, y el signo menos en la fórmula indica el sentido contrario.
El par acción-reacción cumple cuatro reglas de oro: tienen el mismo tamaño, van en sentidos opuestos, actúan sobre cuerpos distintos y ocurren al mismo tiempo. Que actúen sobre cuerpos distintos es clave, por eso no se anulan entre sí. Además, son del mismo tipo: si una es de contacto, la otra también.
Esto se ve al caminar, donde el pie empuja el suelo hacia atrás y el suelo te empuja hacia adelante, en los patines frente a la pared o en el cohete que expulsa gases hacia abajo y los gases lo empujan hacia arriba. El error típico es creer que el peso del libro y la fuerza de la mesa sobre el libro son acción-reacción, pero no lo son porque actúan sobre el mismo cuerpo. La misma fuerza puede causar movimientos distintos: con 120 N, Ana de 50 kg acelera 2,4 m/s2 y Bruno de 80 kg solo 1,5 m/s2.