Principios Constitucionales
Los principios constitucionales son las ideas madre que mandan en un país. Están escritos en la Constitución, que es la ley más importante, y están por encima de todas las leyes. Ni el presidente, ni el Congreso, ni un juez pueden ir en contra de ellos.
Son como el juego limpio en el fútbol del barrio: puedes cambiar una regla pequeña como una ley de tránsito, pero si rompes los principios como el respeto o el árbitro imparcial, ya no es fútbol. Así, un principio es general y marca el valor a respetar, como el poder viene del pueblo, mientras una regla es concreta y dice qué hacer, como votar a los 18 años.
Tienen tres trabajos: limitar el poder para que nadie tenga poder total, ordenar las leyes para que todas encajen con la Constitución, y protegerte garantizando tu libertad, igualdad y participación. Ese orden de quién manda a quién se llama jerarquía y se escribe así: Constitución > Ley > Reglamento. Si una norma inferior choca con la superior, gana la Constitución.
Los seis principios clave son supremacía constitucional, división de poderes, Estado de Derecho y legalidad, soberanía popular y democracia, respeto a los derechos fundamentales e igualdad ante la ley. El que cuida que se cumplan se llama control de constitucionalidad y lo hace el Tribunal Constitucional. Por ejemplo, una ley que prohíba criticar al Gobierno es inconstitucional porque viola la libertad de expresión y se anula.