Problemas fundamentales de la filosofía antigua
La filosofía antigua nació como quien desarma un celular para ver qué pieza lo hace funcionar, pero aplicado al universo entero. De esa curiosidad surgieron 4 preguntas básicas que son los problemas fundamentales: ¿de qué está hecho todo?, ¿por qué todo cambia?, ¿cómo sabemos lo verdadero? y ¿cómo vivir bien?
El primer problema busca el arché, el principio u origen de todo, en la physis o naturaleza sin magia. Los presocráticos propusieron respuestas como el agua, el aire, el fuego, el número y los átomos.
El segundo problema enfrenta el ser, lo que permanece, contra el devenir, lo que cambia. Heráclito afirmó que todo fluye y Parménides que el cambio es ilusión, dando origen a la metafísica y a la lógica.
El tercer problema distingue la doxa, la simple opinión, de la episteme, el conocimiento seguro. Frente a los sofistas que defendían el relativismo, Sócrates, Platón y Aristóteles usaron el logos o razón para llegar a la verdad.
El cuarto problema es la ética, el estudio de cómo actuar bien para lograr la eudaimonía o felicidad profunda. Sócrates, Platón, Aristóteles, estoicos y epicúreos ofrecieron distintos caminos para vivir bien.