Consecuencias de la Segunda Guerra Mundial
La Segunda Guerra Mundial terminó en 1945 con entre 50 y 60 millones de muertos, la mayoría civiles. Fue la guerra más mortal de la historia y mostró horrores como el Holocausto, el exterminio sistemático de unos 6 millones de judíos por el régimen nazi, y el uso de la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki, que inició la era nuclear. Ciudades como Varsovia, Berlín, Hiroshima y Nagasaki quedaron en escombros y millones quedaron sin casa como desplazados y refugiados.
En lo político y territorial, Europa perdió el liderazgo mundial. Alemania fue derrotada, ocupada en 4 zonas y dividida en Alemania Occidental y Alemania Oriental, con Berlín también dividido. El mundo quedó bipolar, con dos polos rivales: Estados Unidos capitalista y la URSS comunista. Esa rivalidad sin guerra directa fue la Guerra Fría de 1947 a 1991. Europa del Este quedó bajo influencia soviética y Corea también se dividió. La debilidad europea impulsó la descolonización en Asia y África, como la independencia de India del Reino Unido en 1947.
En lo económico, Europa quedó quebrada sin fábricas, puentes ni alimentos, mientras Estados Unidos quedó intacto como fábrica y banco del mundo. Para reconstruir Europa Occidental se aplicó el Plan Marshall desde 1948, para evitar la pobreza y frenar el comunismo, mientras la URSS impuso la economía planificada en el Este, donde el Estado decide qué producir. Para evitar otra guerra se creó la ONU en 1945, se juzgó a líderes nazis en los Juicios de Núremberg con la idea de crimen contra la humanidad y se proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos en 1948.