Primera Revolución Industrial: Máquinas y Fábricas
La Primera Revolución Industrial fue el paso de producir casi todo a mano en casa a producir con máquinas en fábricas. Empezó en Inglaterra alrededor de 1760 y duró hasta 1840. No fue una guerra, sino una revolución económica y tecnológica centrada en el textil, el carbón y el hierro movidos por vapor.
Antes dominaba la manufactura, hacer productos a mano en pequeños talleres con herramientas simples. Después dominó la fábrica, un edificio grande donde muchas máquinas y muchos trabajadores producen lo mismo en serie. Un telar manual hacía 1 pieza al día y un telar mecánico hacía 8 piezas al día, o sea que una máquina rendía como 8 personas juntas.
Empezó en Inglaterra porque reunía cuatro condiciones a la vez: carbón mineral y hierro cercanos, dinero de la burguesía obtenido del comercio colonial para invertir, campesinos sin tierras disponibles como obreros asalariados, y barcos, colonias y mercado interno para comprar tela barata de algodón. Sin esas cuatro patas la mesa no se sostiene.
Sus motores fueron las máquinas textiles como la lanzadera volante y el telar mecánico, la máquina de vapor de Watt de 1769 que liberó a la fábrica del río, y el hierro barato con el ferrocarril que conectó minas, fábricas y puertos. Así nacieron dos grupos nuevos, el burgués dueño de las máquinas y el proletario obrero que vende su tiempo por salario, y crecieron las grandes ciudades industriales con humo.