Mapa Mental: Conectores y Referentes Textuales
Un texto claro no deja ideas sueltas ni repite lo mismo mil veces. Para lograrlo usa dos herramientas: los conectores, que unen las ideas, y los referentes, que las reemplazan para no repetirlas. Juntos crean cohesión, que es que las frases estén bien pegadas, y coherencia, que es que todo tenga lógica.
Los conectores son palabras o frases cortas que unen dos ideas y te dicen cómo se relacionan. La fórmula es Idea 1 + conector + Idea 2 = texto con sentido. No es lo mismo decir Quería salir. Está lloviendo que Quería salir, pero está lloviendo. Ese pero avisa que hay un choque. Para identificarlos no memorices listas, pregúntate: ¿la segunda idea suma, choca, explica el porqué o muestra el resultado? Así distingues adición, contraste, causa, consecuencia, condición, finalidad, orden y aclaración.
Los referentes son palabras que apuntan a otra para no repetirla. Es como en el salón: no dices el nombre completo cada vez, dices él, ese, mi compañero. Gracias a ellos no escribimos Ana llegó tarde. Ana había perdido Ana su mochila, sino Ana llegó tarde. Ella había perdido su mochila. Los más comunes son pronombres como él, lo, esto, posesivos como su y nuestro, y sinónimos como celular / teléfono.
Hay tres tipos que siempre preguntan: anáfora, que señala hacia atrás a lo ya dicho; catáfora, que señala hacia adelante a lo que vas a decir; y elipsis, que borra lo que se sobreentiende. En el examen busca el conector y define su relación, luego busca el referente y pregunta ¿a quién reemplaza y tiene sentido? Por ejemplo, en El río Rímac está contaminado. Por eso, las autoridades lo monitorean, por eso es consecuencia y lo es anáfora de El río Rímac.