Enlace Covalente: Compartir para Estabilizarse
El enlace covalente es la unión donde dos átomos comparten sus electrones de valencia en vez de quitárselos. Cada átomo aporta electrones al espacio de en medio y ese par compartido cuenta para los dos a la vez, como un juguete compartido que es mío y tuyo. Al compartir, forman algo nuevo y estable que llamamos molécula, que es un grupo de átomos unidos que viajan juntos.
Los átomos comparten porque quieren estar estables. La mayoría busca tener 8 electrones afuera, idea llamada regla del octeto. El hidrógeno es la excepción y solo busca 2, lo que se llama dueto. Es como dos niños en una noche fría con una frazada corta: si uno la jala, el otro pasa frío, pero si la comparten, los dos están bien.
El enlace puede ser simple, doble o triple según si comparten 1, 2 o 3 pares, o sea 2, 4 o 6 electrones. Más pares compartidos significa una unión más fuerte y más corta. Además, hay dos sabores según el reparto: el covalente no polar es reparto justo porque ambos jalan igual, como en H2 y O2, y el covalente polar es reparto injusto porque uno jala más fuerte, fuerza llamada electronegatividad, como en H2O donde el oxígeno jala más que el hidrógeno.
El ejemplo más simple es la molécula de hidrógeno H2: H más H forman H:H, donde cada H ahora siente que tiene 2 electrones y cumple su dueto. Al formar agua H2O, el oxígeno va al centro con los 2 hidrógenos a los lados, se crean dos enlaces simples y se completa el octeto del oxígeno con dos pares libres. Así se crean moléculas comunes como H2, O2, N2, H2O, CO2 y CH4.