Otras figuras literarias: contrarios, repetición y orden
Las otras figuras literarias son trucos del lenguaje que no cambian lo que dices, sino cómo suena y cómo te hace sentir. También se llaman figuras retóricas y sirven para embellecer o dar fuerza a un mensaje. Es como vestirse con el mismo polo y pantalón: puedes llevarlo por dentro, por fuera o al revés y el efecto cambia.
El primer grupo juega con contrarios. La antítesis enfrenta dos ideas opuestas en la misma frase, la paradoja dice algo imposible que esconde una verdad, el oxímoron junta dos palabras contrarias pegadas como hielo abrasador, y la ironía dice lo contrario de lo que se piensa con tono cómplice.
El segundo grupo juega con repetir o quitar. La anáfora repite inicios de versos seguidos, la elipsis borra palabras que se entienden, el polisíndeton repite conjunciones como y para dar lentitud y fuerza, y el asíndeton las quita para dar rapidez.
El tercer grupo juega con el orden y el sonido. El hipérbaton cambia el orden normal sujeto-verbo-complemento, el retruécano invierte una frase para cambiar su sentido y la paronomasia junta palabras que suenan casi igual pero significan distinto. La frase Es hielo abrasador, es fuego helado reúne oxímoron, paradoja y antítesis a la vez.