Mapa Mental de la Dilatación Térmica
La dilatación térmica es el aumento de tamaño de un cuerpo cuando aumenta su temperatura. No gana materia, solo sus partículas se mueven más rápido, vibran con más fuerza y necesitan más espacio, por lo que se separan un poco. Lo contrario es la contracción térmica: al enfriarse, las partículas se calman y el cuerpo se encoge.
Para estudiarla distinguimos tres casos según lo que nos importe medir. La dilatación lineal sirve para rieles, alambres y barras y solo mira el largo con la fórmula ΔL = L0 · α · ΔT. La dilatación superficial mira el área de planchas y pisos con ΔA = A0 · β · ΔT, y la volumétrica mira el volumen de líquidos y tanques con ΔV = V0 · γ · ΔT. En la mayoría de los sólidos se cumple que β ≈ 2·α y γ ≈ 3·α.
El cambio depende de tres cosas: el tamaño inicial, cuánto cambia la temperatura (ΔT = Tf - T0) y el material, representado por el coeficiente α. El aluminio se dilata mucho (23×10⁻⁶), seguido del cobre (17×10⁻⁶), el acero es medio (12×10⁻⁶), el vidrio es poco (9×10⁻⁶) y el cuarzo casi nada (0.5×10⁻⁶). Por eso se elige el material según se quiera movimiento o estabilidad.
Aunque el efecto parece pequeño, se acumula en estructuras grandes. Un riel de acero de 10 m que pasa de 10°C a 40°C se alarga 3.6 mm hasta medir 10.0036 m. Por eso los puentes y vías dejan juntas de expansión y los cables cuelgan más en verano que en invierno.