Ley de Faraday: electricidad por cambio magnético
La Ley de Faraday explica cómo nace la electricidad a partir de un magnetismo que cambia. Si el flujo magnético que atraviesa una espira o bobina varía con el tiempo, aparece una fuerza electromotriz inducida que empuja electrones como una pila momentánea. Si ese flujo no cambia, no aparece nada.
El flujo magnético, representado como ΦB y medido en weber (Wb), es la cantidad de campo que cruza el aro. Se calcula con ΦB = B · A · cos(θ), donde B es la intensidad del campo en tesla, A es el área de la espira en m² y θ es el ángulo entre el campo y la perpendicular al aro. Es máximo de frente y cero de costado.
La ley se resume en ℰ = - N · ΔΦB / Δt. La fem inducida ℰ se mide en voltios y crece si hay más espiras N o si el cambio es más rápido. El signo menos es la Ley de Lenz: la corriente inducida siempre intenta oponerse al cambio que la creó.
Por eso solo hay tres formas de crear electricidad: cambiar B acercando o alejando el imán, cambiar A estirando o encogiendo la espira, o cambiar θ girando la bobina. Entender cuál de las tres cambia permite calcular el flujo inicial y final, hallar su diferencia y aplicar Faraday paso a paso.