Características de los seres vivos
Todo lo que está vivo, desde una bacteria invisible hasta tú, comparte las mismas características básicas. Si algo las cumple todas a la vez, es un ser vivo. Si le falta alguna esencial, no lo es.
Puedes imaginar tu cuerpo como una ciudad: sus ladrillos son las células, su electricidad es la energía química de los alimentos o del sol, su control central mantiene estable el interior y responde al ambiente, y puede construir una ciudad nueva entera al tener descendencia. Esa organización se resume en 7 características: organización celular, composición química con agua y carbono, metabolismo, homeostasis, irritabilidad, reproducción con crecimiento y desarrollo, y adaptación con evolución. Ninguna sola basta, es el conjunto lo que define la vida.
Para aplicarlo, piensa en el fuego: parece vivo porque crece, se mueve y usa oxígeno, pero no tiene células, no regula su interior ni copia ADN, por eso no está vivo. En cambio una semilla seca parece inerte, pero sí tiene células, ADN y metabolismo en reposo, y puede germinar: sí es un ser vivo.