Sistema reproductor humano: estructura y función
El sistema reproductor humano tiene un solo gran trabajo: crear una nueva vida. Funciona como una fábrica de semillas y un invernadero. El sistema masculino fabrica espermatozoides pequeños y viajeros y los entrega con el semen. El sistema femenino fabrica óvulos grandes, permite su unión y prepara un refugio seguro para el embarazo.
El sistema masculino fabrica y entrega. Los testículos, protegidos por el escroto, producen espermatozoides y testosterona. Los espermatozoides maduran en el epidídimo, viajan por el conducto deferente y salen por la uretra dentro del pene. Las vesículas seminales y la próstata añaden líquidos nutritivos y protectores para formar el semen. Su ruta es: testículos > epidídimo > conducto deferente > uretra > fuera del cuerpo.
El sistema femenino fabrica y acoge. Los ovarios guardan óvulos inmaduros y producen estrógenos y progesterona. Cada mes un folículo madura y suelta un óvulo en la ovulación. Las trompas de Falopio atrapan el óvulo y allí ocurre normalmente la fecundación, que es la unión del espermatozoide con el óvulo. El útero, cubierto por dentro por el endometrio, aloja y protege al bebé. El cérvix es su puerta, la vagina recibe el semen y es canal de salida, y la vulva protege. Su ruta es: ovario > trompa de Falopio > útero.
Todo lo coordina el eje hipotálamo-hipófisis-gónadas. El hipotálamo y la hipófisis, en el cerebro, envían FSH y LH a las gónadas. En el hombre ordenan producción continua de espermatozoides desde la pubertad. En la mujer crean el ciclo menstrual: la FSH madura el folículo, la LH provoca la ovulación, los estrógenos y la progesterona engrosan el endometrio, y si no hay fecundación el endometrio se desprende como menstruación.