Mapa Mental del Acto Moral
El acto moral es lo que haces cuando entiendes y decides hacerlo libremente. Solo por esos actos se te puede decir bien hecho o eso estuvo mal. Si te tiembla la mano por rabia y se te cae el celular, no lo elegiste. Si lees un insulto, piensas un momento y decides responder para vengarte, sí lo elegiste y por eso se juzga.
No todo lo que haces cuenta como moral. El acto del hombre ocurre sin pensar ni querer, como estornudar, tener hambre o respirar dormido, y no es bueno ni malo. En cambio, el acto humano o acto moral exige conocimiento, que es entender lo que haces, y voluntad, que es quererlo y elegirlo tú. Para que exista necesitas libertad para elegir, conciencia para distinguir el bien del mal y responsabilidad para responder por tu elección. Sin libertad no hay moral.
Todo acto moral se juzga por tres ingredientes que se resumen en la fórmula AM = O + F + C. El objeto moral responde a qué hago, la acción misma como mentir, ayudar o devolver. El fin o intención responde a para qué lo hago, tu motivo interno como ayudar, vengarte o buscar fama. Las circunstancias responden a cómo, dónde, cuándo y a quién, y son los detalles que agravan o alivian.
La regla de oro es clara: si objeto, fin y circunstancias son buenos, el acto es bueno, pero si uno solo es malo, todo el acto es malo. Las circunstancias no vuelven bueno algo malo. Por ejemplo, devolver una billetera completa porque es lo justo tiene objeto bueno, intención buena y circunstancias buenas, por eso es un acto moral bueno del que eres responsable.