Mapa Mental de las Proteínas
Las proteínas son como pequeñas máquinas hechas de piezas llamadas aminoácidos. Ellas construyen tu cuerpo y hacen casi todo el trabajo dentro de tus células. Sin su forma exacta, no pueden funcionar.
Los ladrillos son solo 20 tipos de aminoácidos. Cada uno tiene un carbono alfa central que sostiene un grupo amino (-NH2), un grupo carboxilo (-COOH) y un grupo R o cadena lateral que lo hace diferente. Con esos 20, como letras de un abecedario, se arman miles de proteínas. Una proteína es como un collar de perlas donde cada perla de color es un aminoácido.
Los aminoácidos se pegan por el enlace peptídico, el nudo que une dos perlas. Se forma por síntesis por deshidratación: cada unión libera una molécula de agua (H2O). Una cadena corta es un dipéptido o péptido, y una cadena larga de más de 50 aminoácidos es un polipéptido. La regla útil es que con n aminoácidos hay n-1 enlaces y n-1 aguas liberadas.
Una cadena recta no sirve, debe doblarse de forma exacta en cuatro niveles: primaria, secundaria, terciaria y cuaternaria. Si el calor o la acidez rompen esos dobleces ocurre la desnaturalización, que es la pérdida de la forma y de la función, como cuando el huevo se pone blanco al cocerse.
Gracias a su forma exacta las proteínas cumplen funciones vitales: estructural con colágeno y queratina, enzimática con amilasa, transporte con hemoglobina, defensa con anticuerpos, y movimiento y mensajes con actina, miosina e insulina.