Mapa Mental de la Reflexión
La reflexión es el rebote de la luz cuando choca con una superficie. Es como lanzar una pelota contra una pared lisa: llega, choca y sale rebotada. Gracias a este rebote puedes verte en el espejo.
Para describirla usamos siempre el mismo esquema. El rayo incidente es el que llega, el rayo reflejado es el que sale y la normal es una línea imaginaria perpendicular a la superficie. La regla de oro es que los ángulos de incidencia y de reflexión siempre se miden desde la normal, no desde la superficie.
Todo rebote cumple dos leyes. Primera, el rayo incidente, el reflejado y la normal están en el mismo plano. Segunda, el ángulo de entrada es igual al de salida, es decir θi = θr. Si un rayo llega formando 30° con la superficie, su ángulo con la normal es 60° y ese será también el ángulo de reflexión.
No todos los rebotes son iguales. En superficies lisas y pulidas ocurre la reflexión especular, que mantiene los rayos paralelos y forma imágenes, como en un espejo. En superficies rugosas ocurre la reflexión difusa, que dispersa los rayos en todas direcciones y así nos permite ver la mayoría de los objetos, como la pared o el cuaderno.