Tipos de células
Todas las células están vivas, pero no son iguales. La diferencia fundamental es si tienen o no un núcleo verdadero donde guardan su ADN. Entender esa división permite clasificar a todo ser vivo en dos grandes grupos.
La célula procariota es simple y pequeña, de 0,5 a 5 μm. No tiene núcleo; su ADN circular está suelto en una zona llamada nucleoide. No tiene orgánulos con membrana, solo ribosomas que fabrican proteínas. Tiene pared celular que protege y da forma, y a veces flagelo para moverse. El ejemplo típico son las bacterias, que se reproducen muy rápido.
La célula eucariota es grande y compleja, de 10 a 100 μm. Tiene núcleo con membrana donde guarda su ADN lineal en forma de cromosomas. Posee muchos orgánulos con membrana: mitocondrias que producen energía, retículo endoplasmático y aparato de Golgi que fabrican y transportan proteínas, y vacuolas que guardan agua y sustancias.
Dentro de las eucariotas hay dos tipos: animal y vegetal. La animal no tiene pared ni cloroplastos, tiene vacuolas pequeñas, centriolos y lisosomas, y obtiene energía de los alimentos. La vegetal tiene pared rígida de celulosa, cloroplastos para hacer fotosíntesis y una vacuola central gigante. Para identificar una célula se pregunta primero por el núcleo, se confirma con el tamaño y se revisan los orgánulos.