Consecuencias de la Guerra del Pacífico
El Perú perdió la Guerra del Pacífico contra Chile, que duró 4 años entre 1879 y 1883. Perdió su provincia más rica, se quedó sin dinero y su gobierno colapsó, por lo que tuvo que reconstruirse desde cero. Es como perder la tienda familiar que daba casi todo el dinero y quedar con deudas y peleas por quién manda.
La consecuencia territorial fue que el Perú se hizo más pequeño con el Tratado de Ancón de 1883. Tarapacá, la zona del salitre, fue anexada por Chile para siempre. Tacna y Arica quedaron bajo administración chilena por 10 años hasta un plebiscito que no se hizo a tiempo, y mucho después, con el Tratado de Lima de 1929, Tacna volvió al Perú y Arica se quedó en Chile. Bolivia también perdió su Litoral y se convirtió en un país mediterráneo, sin salida al mar.
La consecuencia económica fue pasar de rico en salitre a quebrado. Antes el Perú vivía del guano y del salitre, pero perdió el salitre de Tarapacá, Lima fue saqueada con fábricas, haciendas y la Biblioteca Nacional destruidas, y el Estado quebró sin poder pagar su deuda externa. Para salir del hueco se firmó el Contrato Grace en 1888, por el que entregó sus ferrocarriles a los ingleses por 66 años a cambio del perdón de parte de la deuda.
La consecuencia política y social fue un país dividido que entró en la Reconstrucción Nacional. Hubo dos gobiernos a la vez, el de Miguel Iglesias que quería la paz rápida y el de Andrés A. Cáceres que quería seguir resistiendo, el ejército quedó destruido y volvieron los caudillos militares. Murieron miles de peruanos y quedaron heridos, viudas y huérfanos, pero nacieron héroes que unen al país hasta hoy como Miguel Grau, Francisco Bolognesi y Andrés A. Cáceres, mientras Chile se volvió la potencia del Pacífico Sur.