Túpac Amaru II: La Gran Rebelión de 1780
Túpac Amaru II, cuyo nombre real fue José Gabriel Condorcanqui, lideró en 1780 la rebelión más grande contra los abusos españoles en el Perú colonial. Nacido en 1738 en Surimana, Cusco, era un cacique mestizo y culto que hablaba quechua y español, tenía tierras y negocios, y se decía descendiente de Túpac Amaru I de Vilcabamba. Como un delegado que primero reclama con documentos, agotó la vía legal antes de pasar a la rebelión armada.
La causa de fondo fueron las reformas borbónicas, con las que el rey buscaba sacar más dinero de América. Los corregidores abusivos cobraban tributos y forzaban el reparto mercantil, la mita obligaba al trabajo forzado en minas como Potosí, y la alcabala y las aduanas gravaban cada venta y traslado. Más impuestos más trabajo forzado más compras obligadas significaron miseria y rabia para indígenas, mestizos y criollos pobres.
La rebelión estalló el 4 de noviembre de 1780 con la captura y ejecución del corregidor Antonio de Arriaga en Tungasuca. Luego abolió mita, reparto y alcabala, triunfó en la batalla de Sangarará el 18 de noviembre de 1780 con apoyo organizativo de Micaela Bastidas, pero fracasó en el sitio del Cusco entre diciembre de 1780 y enero de 1781. Capturado el 6 de abril de 1781 en Langui, fue ejecutado brutalmente el 18 de mayo de 1781 en la Plaza de Armas del Cusco.
Su programa no fue al inicio separatista total, sino de justicia por niveles: acabar con los abusos, unir a indios, mestizos, negros y criollos pobres, y solo al final hablar de expulsar españoles y restaurar el gobierno inca. Por eso es precursor, no proclamador de la independencia, pero su lucha obligó a eliminar a los corregidores y abrió el camino a la emancipación.