Régimen de Alberto Fujimori (1990-2000)
Alberto Fujimori gobernó el Perú durante 10 años, entre 1990 y 2000. Llegó al poder en medio de un caos total: hiperinflación que hacía que el dinero perdiera valor cada día y terrorismo de Sendero Luminoso y el MRTA que sembraba coches bomba y asesinatos. Además, los partidos tradicionales como el APRA estaban totalmente desprestigiados.
Para ordenar la economía aplicó el Fujishock en agosto de 1990, un ajuste brusco de precios con su ministro Hurtado Miller, y luego un modelo neoliberal: el Estado se retira y el mercado privado manda. Privatizó empresas públicas, creó la SUNAT y las AFP, volvió al FMI y usó FONCODES para ganar apoyo popular. Se frenó la inflación, pero al inicio aumentó la pobreza y el desempleo.
En lo político concentró el poder con el autogolpe del 5 de abril de 1992: con apoyo de las Fuerzas Armadas y Vladimiro Montesinos del SIN, cerró el Congreso, intervino el Poder Judicial y suspendió la Constitución de 1979. Luego impuso una nueva regla con el Congreso Constituyente Democrático y la Constitución de 1993, que permitió la reelección inmediata y facilitó las privatizaciones. Su mayor éxito fue la captura de Abimael Guzmán por el GEIN el 12 de setiembre de 1992, aunque la lucha incluyó crímenes del Grupo Colina como Barrios Altos y La Cantuta, cubiertos con amnistías.
En su tercera etapa buscó quedarse en el poder: ganó en 1995, impuso la Ley de Interpretación Auténtica para reelegirse en 2000, destituyó a jueces opositores y con Montesinos compró canales y diarios. El fraude del 2000 provocó la Marcha de los Cuatro Suyos de Alejandro Toledo. La aparición del vladivideo, con Montesinos sobornando al congresista Kouri, precipitó su huida a Japón y su renuncia por fax. El Congreso la rechazó y lo destituyó por incapacidad moral.