Dilatación del Tiempo
La dilatación del tiempo es la idea de que el tiempo no pasa igual para todos. Si viajas a una velocidad cercana a la de la luz, tu reloj avanza más lento visto desde fuera. Es decir, tu tiempo se ve alargado o dilatado por quien te observa en reposo.
Para entenderla se usa la analogía del reloj de luz: una bolita de luz rebota entre dos espejos. Dentro de un tren rapidísimo la luz sube y baja en línea recta, pero desde la estación se ve en zigzag porque el tren avanza. Como la velocidad de la luz c = 300 000 km/s es la misma para todos, el camino más largo en zigzag tarda más tiempo. Por eso cada tic se ve más lento desde fuera.
Este razonamiento se resume en la fórmula Δt = γ · Δt0, con γ = 1 / √(1 - v²/c²). El tiempo propio Δt0 lo mide quien viaja con el reloj y es el más corto. El tiempo dilatado Δt lo mide quien ve pasar el reloj a velocidad v y siempre es más largo. Si v es pequeña, γ es casi 1 y no se nota; si v se acerca a c, γ se hace muy grande.
En la práctica solo importa a velocidades relativistas. Por ejemplo, si un astronauta mide 3 años a v = 0,6c, en la Tierra pasan 3,75 años porque γ = 1,25. La regla de memoria es: el que se mueve lleva el tiempo más corto, y nunca se puede llegar a v = c con masa porque γ sería infinito.