Origen de la filosofía: del mito al logos
La filosofía nació en la Antigua Grecia alrededor del siglo VI a.C. Fue el momento en que algunas personas dejaron de explicar la naturaleza solo con mitos y empezaron a explicarla con la razón. Este cambio se resume como el paso del mythos al logos.
El mito es un relato sagrado con dioses y héroes que se acepta por autoridad y tradición, sin pruebas ni discusión. El logos es palabra, razón y explicación ordenada: busca causas naturales, se basa en la observación y cualquiera puede discutirlo y corregirlo. Por ejemplo, ante una tormenta ya no basta decir Zeus está enojado, sino preguntar qué proceso natural la causa.
Este cambio solo fue posible en Grecia por varias condiciones juntas: el comercio y los viajes que mostraron otros mitos, la polis donde se debatía en público, la escritura alfabética sencilla para anotar y criticar ideas, la libertad relativa sin una casta sacerdotal todopoderosa y el asombro o thaumazein, esa sorpresa curiosa que pregunta por qué. La fórmula es asombro + razón + libertad = filosofía.
Los primeros en atreverse fueron los milesios de Mileto, que buscaron el arché o principio material de todas las cosas. Tales propuso el agua, Anaximandro lo ápeiron o indefinido y Anaxímenes el aire. Lo importante no fue acertar, sino el método nuevo: proponer un principio natural y defenderlo con razones que otros podían debatir.