Primera Guerra Mundial (1914-1918)
La Primera Guerra Mundial (1914-1918), llamada entonces la Gran Guerra, fue un conflicto total entre casi todas las potencias fuertes del mundo. No solo pelearon los soldados, todo el país trabajó para la guerra. Duró casi cuatro años y dejó más de 10 millones de soldados muertos y millones de civiles, algo nunca visto en tan poco tiempo.
La guerra no empezó de la nada. Europa era un barril de pólvora por cuatro causas profundas: el nacionalismo que exaltaba la superioridad de cada país, el imperialismo que los enfrentaba por colonias en África y Asia, la carrera armamentista que los llenó de cañones y barcos, y las alianzas militares que prometían defensa mutua. Los dos bloques eran las Potencias Centrales (Alemania, Austria-Hungría e Imperio Otomano) contra los Aliados o Triple Entente (Francia, Rusia y Gran Bretaña, luego Italia y EE. UU.).
La chispa fue el asesinato del archiduque Francisco Fernando, heredero de Austria-Hungría, el 28 de junio de 1914 en Sarajevo por un estudiante serbio. Austria-Hungría declaró la guerra a Serbia y por el efecto dominó de las alianzas Rusia, Alemania, Francia e Inglaterra entraron en días. En el frente occidental la guerra se estancó en trincheras con armas nuevas como ametralladoras, gases, tanques y aviones. Pasó por movimientos en 1914, estancamiento en 1915-1916 en Verdún y Somme, quiebre en 1917 con la salida de Rusia y la entrada de EE. UU., y la rendición alemana en 1918.
La victoria fue para los Aliados con el armisticio del 11 de noviembre de 1918. La paz se impuso con el Tratado de Versalles de 1919 que castigó a Alemania con pérdida de tierras, colonias, ejército y reparaciones. Cayeron cuatro imperios (alemán, austrohúngaro, ruso y otomano), nació la Sociedad de Naciones y surgieron países como Polonia, Checoslovaquia y Yugoslavia. El rencor alemán preparó el camino a la Segunda Guerra Mundial.