Función de ahorro
La función de ahorro es la regla que conecta tu bolsillo con tu alcancía: nos dice cuánto se ahorra según cuánto se gana. Si el ingreso disponible sube, el ahorro sube. Si el ingreso es muy bajo, no se ahorra o se gasta más de lo que se gana, lo que se llama desahorro.
Para entenderla se usan tres piezas básicas. El ingreso disponible (Yd) es el dinero que de verdad puedes usar después de pagar impuestos. El ahorro (S) es lo que guardas y no gastas, y se calcula como S = Yd - C, donde C es el consumo. La función es simplemente la regla matemática que muestra cómo S depende de Yd.
Su forma más usada es una línea recta: S = S0 + PMS x Yd. El ahorro autónomo (S0) es siempre negativo e indica que con ingreso cero igual hay que gastar, por lo que hay deuda o se usan ahorros pasados. La propensión marginal a ahorrar (PMS) es un número entre 0 y 1 que indica qué parte de cada sol extra se guarda; por ejemplo, con PMS = 0.25 se guardan 25 céntimos de cada sol extra. Lo que no se ahorra se gasta, por eso PMS + PMC = 1.
En el gráfico, Yd va en el eje horizontal y S en el vertical. Es una línea que sube de izquierda a derecha y empieza por debajo de cero. El punto donde cruza el cero se llama punto de nivelación: ahí S = 0 y todo se gasta. Antes hay desahorro y después hay ahorro positivo. Por ejemplo, con S = -100 + 0.25 Yd, si Yd = 0 entonces S = -100, si Yd = 400 entonces S = 0, y si Yd = 1000 entonces S = 150.