Reconstrucción Nacional del Perú (1883-1895)
La Reconstrucción Nacional es el periodo de la historia republicana del Perú que va, aproximadamente, entre 1883, año en que termina la Guerra del Pacífico con la firma del Tratado de Ancón, y 1895, cuando Nicolás de Piérola llega al poder e inaugura la República Aristocrática. Se define como el conjunto de gobiernos, leyes, contratos y reformas económicas mediante los cuales el país intentó recuperarse de la destrucción material, financiera y territorial dejada por el conflicto bélico. Tras la guerra, el Perú se encontraba sin el guano que había sido su principal fuente de ingresos, con el salitre de Tarapacá en manos chilenas, con el sur del territorio ocupado o perdido, con una deuda externa cercana a las 50 millones de libras esterlinas y sin una autoridad política firme, pues los caudillos militares disputaban el poder.
El esfuerzo de reconstrucción puede entenderse con una analogía sencilla: es como rearmar una casa destruida por un terremoto. Primero hay que evaluar los daños y firmar la paz (Tratado de Ancón, 1883); después conseguir dinero para saldar las cuentas urgentes (Contrato Grace, 1889); luego reparar lo esencial, es decir, reactivar la economía con nuevas exportaciones (azúcar, algodón, plata, cobre, caucho y petróleo); y finalmente establecer reglas claras de convivencia política para que nadie tome el poder por la fuerza, lo que se logra con la llegada de Piérola en 1895. En ese orden lógico se encadenan los hechos: paz, reconstrucción económica y orden político.
Políticamente, la etapa corresponde al llamado Segundo Militarismo, durante el cual gobernaron militares procedentes de la guerra, como Miguel Iglesias, Andrés Avelino Cáceres y Remigio Morales Bermúdez. En este periodo también comienzan a organizarse partidos políticos modernos, como el Partido Constitucional de Cáceres y el Partido Demócrata de Piérola, señal de una lenta modernización del sistema. Económicamente, la falta de moneda llevó a emitir billete fiscal sin respaldo, lo que generó inflación; el Contrato Grace transfirió los ferrocarriles del Estado a la Peruvian Corporation por 66 años a cambio de la cancelación de la deuda externa; y la economía se reorientó hacia nuevos productos de exportación.
En resumen, la Reconstrucción Nacional fue el intento peruano por levantarse tras la catástrofe de la guerra: cerrar la paz y asumir las pérdidas territoriales, sanear las finanzas mediante contratos costosos pero necesarios, diversificar la economía y ordenar la vida política. Su culminación en 1895 con Piérola marca el fin del militarismo caudillista y el inicio de una etapa de mayor estabilidad conocida como República Aristocrática.