Mapa Mental: Tejidos de Crecimiento
Los tejidos de crecimiento, o meristemos, son las únicas zonas de la planta donde hay división continua por mitosis. La planta no crece por todas partes, solo donde están estos equipos de células jóvenes. Algunas células hijas siguen dividiéndose y otras maduran para formar tejidos adultos como los de transporte o fotosíntesis.
Sus células meristemáticas son pequeñas, redondeadas, muy juntas y sin espacios entre ellas. Tienen pared celular delgada, núcleo grande, vacuolas pequeñas y sin cloroplastos maduros, todo adaptado para dividirse muy rápido.
Hay dos estrategias: crecer en largo y crecer en grosor. El crecimiento primario en longitud lo hacen los meristemos apicales del tallo y de la raíz, protegida por la caliptra, y los meristemos intercalares de los entrenudos. El crecimiento secundario en grosor, solo en plantas leñosas, lo hacen el cámbium vascular y el felógeno, que añaden anillos de madera y corteza.
El proceso es primero alargar en las puntas, después estirar y madurar esas células, y finalmente engrosar. Como la división es exponencial, un meristemo diminuto crea mucho tejido: una célula tras 5 divisiones produce 32 células. Y como el tronco solo engrosa por los laterales, un clavo puesto a 1 metro no sube con los años, solo queda más enterrado.