Mapa Mental del Pacto de San José
La Convención Americana sobre Derechos Humanos, conocida como Pacto de San José de Costa Rica, es el contrato más importante de América para cuidar la vida, la libertad y la dignidad. Es una convención, o sea un acuerdo solemne entre países que funciona como ley internacional obligatoria. Se llama así porque se firmó en la ciudad de San José, capital de Costa Rica. Es como el reglamento de un colegio gigante llamado América donde ningún director-gobierno puede romper las reglas.
Fue adoptada el 22 de noviembre de 1969 en San José y empezó a obligar el 18 de julio de 1978 al reunir 11 ratificaciones. Es un tratado regional del Sistema Interamericano, ligado a la OEA, y solo obliga a los Estados Partes que la firmaron y ratificaron. No es una declaración de buenas intenciones: si un Estado Parte incumple, responde internacionalmente. Todo parte de dos obligaciones base: el artículo 1.1 de respetar y garantizar todos los derechos sin discriminación, y el artículo 2 de adoptar medidas internas, cambiar leyes contrarias y crear jueces y recursos eficaces.
Protege sobre todo derechos civiles y políticos de la Parte I: vida del artículo 4, integridad personal del artículo 5, libertad personal y juicio justo de los artículos 7 y 8, privacidad, nombre, niñez y nacionalidad, libertades de conciencia, expresión, reunión y asociación, derechos políticos de votar y participar, e igualdad y protección judicial. Los derechos económicos, sociales y culturales del artículo 26 avanzan poco a poco y se desarrollaron en el Protocolo de San Salvador.
La vigilancia tiene dos órganos diferentes. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, es el inspector que recibe peticiones individuales, investiga y recomienda. La Corte Interamericana de Derechos Humanos, Corte IDH, es el juez final que dicta sentencias obligatorias con reparaciones. La ruta siempre es: agotar primero los recursos internos del país, luego pedir a la CIDH y, si no hay solución, llegar a la Corte IDH.