Características de la lengua
La lengua es el sistema compartido por toda una comunidad para comunicarse. No la inventas tú, ya existe y tú la aprendes. Vive guardada en la memoria de todos los que hablan el mismo idioma.
Es el código común de un pueblo, es decir, un acuerdo sobre qué significa cada palabra y cómo se juntan. Está formada por signos lingüísticos, la unión entre una forma como la palabra palta y una idea como la fruta verde. Es un sistema, un conjunto ordenado donde cada parte depende de las otras como piezas de un rompecabezas. Imagina un videojuego online: tú no inventas los botones ni las reglas, todos usan los mismos para avanzar o saltar, y si los cambias por tu cuenta, pierdes.
La lengua tiene 6 características: es social y colectiva porque pertenece a millones; es convencional porque nace de un acuerdo silencioso que todos respetan; es sistemática porque está organizada en niveles de sonidos, palabras y oraciones donde todo está conectado; es abstracta y psíquica porque no se toca y vive en la mente; es estable y duradera porque cambia muy lento y resiste inventos personales; y es aprendida porque no naces con ella, la aprendes de tu familia y tu entorno.
El caso de Camila lo muestra claro: se muda de México a Perú, deja de decir aguacate y aprende a decir palta para que la entiendan. No inventó una lengua nueva, aceptó el acuerdo de millones, lo aprendió escuchando y lo guardó en su memoria. Todo ocurre dentro del mismo sistema del español, que es estable y sistemático.