Clasificación de la materia
La materia es todo lo que tiene masa y ocupa un lugar en el espacio. Para entenderla mejor la ordenamos según de qué está hecha, y a ese orden lo llamamos clasificación de la materia.
La primera pregunta para ordenar es si su composición es siempre la misma o puede cambiar. La composición indica qué sustancias la forman y en qué cantidad. Si es fija y definida es una sustancia pura; si puede variar es una mezcla. Las sustancias puras no se pueden separar por métodos físicos y tienen propiedades propias como punto de fusión fijo, mientras las mezclas sí se pueden separar por métodos físicos como filtrar o evaporar.
Las sustancias puras se dividen en elementos y compuestos. El elemento es lo más simple: está formado por un solo tipo de átomo, que es la partícula más pequeña que conserva sus propiedades, y no se puede romper en algo más simple por medios químicos. El compuesto está formado por dos o más elementos unidos químicamente en proporción fija y solo se rompe con un cambio químico, como separar el agua con electricidad en hidrógeno y oxígeno. En un compuesto los elementos pierden sus propiedades originales, como el sodio peligroso y el cloro tóxico que juntos forman la sal NaCl que comes.
Las mezclas son uniones físicas donde cada sustancia mantiene sus propiedades. Si se ven uniformes con una sola fase son homogéneas, también llamadas disoluciones, como el aire o el agua con sal bien disuelta. Si se ven partes distintas con dos o más fases son heterogéneas, como la ensalada, el agua con aceite o la leche vista al microscopio. Para clasificar se pregunta primero si la composición es fija y después si se puede descomponer químicamente o si se ve uniforme.