Funciones del adjetivo
El adjetivo siempre describe, pero no siempre trabaja en el mismo lugar. A veces va pegado al sustantivo dentro del sintagma nominal y a veces trabaja en el predicado junto al verbo. Ese lugar y ese trabajo es lo que llamamos función del adjetivo, que es el papel sintáctico que cumple la palabra en la oración.
Existen tres funciones. El modificador directo va dentro del sintagma nominal, pegado al sustantivo, sin necesidad de verbo: casa blanca o Compré una camisa blanca. Es un detalle extra que se puede quitar sin romper la oración. El atributo va en el predicado nominal, con verbo copulativo ser, estar o parecer: La camisa es blanca. Describe al sujeto y es el núcleo del predicado, por eso no se puede quitar sin dejar la oración incompleta.
El complemento predicativo es la función mezcla. Va en el predicado verbal, con un verbo no copulativo, y describe a dos elementos a la vez: a un sustantivo y al verbo. Puede describir al sujeto, como en Los niños llegaron cansados, o al objeto, como en Veo la camisa manchada. A diferencia del atributo, sí se puede quitar y la oración sigue completa.
Para identificar la función hay un método simple de dos pasos. Primero mira el verbo: si no hay verbo es modificador directo, si hay ser, estar o parecer es atributo, y si hay otro verbo es predicativo. Después aplica la prueba de quitar: si al quitarlo la oración queda incompleta es atributo, si sigue completa es modificador directo o predicativo. El ejemplo El perro fiel está enfermo y volvió contento reúne las tres: fiel es modificador, enfermo es atributo y contento es predicativo.