Economía de caza y recolección en el Paleolítico
En el Paleolítico nadie sembraba ni criaba animales. No había chacras ni granjas. La gente tomaba su comida directamente de la naturaleza: cazaba animales y recolectaba frutos, raíces y semillas. Todo lo que conseguía se comía en el momento. Si se acababa, se mudaban a otro lugar.
Esta forma de conseguir alimento se llama economía de caza y recolección. Era una economía de subsistencia, es decir, solo producían para sobrevivir día a día, sin guardar ni vender. Es como acampar sin supermercado ni refrigerador: comes moras que encuentras, pescas en el río y si ya no hay nada, levantas la carpa y te vas.
Funcionaba con dos actividades complementarias. La recolección de frutos, semillas, raíces, huevos, miel y mariscos era más segura y daba la mayor parte de la comida diaria. La caza de ciervos, bisontes, peces y aves daba mucha energía de golpe, pero era peligrosa e insegura. No transformaban la naturaleza, solo tomaban lo que ya existía con herramientas de piedra tallada.
Como los recursos de un lugar se agotaban rápido, eran nómadas por obligación económica. Vivían en bandas de 20 a 50 personas, se repartían el trabajo por edad y sexo y se movían siguiendo animales y estaciones. Casi no había excedente: si P es lo producido y C lo necesario, E = P - C era igual a cero. Sin sobras no había almacenes, ni comercio grande, ni ricos y pobres.