Mayas y Aztecas en Mesoamérica
Mesoamérica fue la gran zona cultural que iba del centro de México hasta Honduras y El Salvador. No era un país, sino un área donde muchos pueblos compartían el mismo uniforme cultural: agricultura de maíz, frijol y calabaza, ciudades con pirámides escalonadas y juego de pelota, politeísmo o creencia en muchos dioses, y calendarios muy precisos.
Los mayas fueron los científicos de la selva. Vivieron en el sureste de México, Guatemala, Belice y Honduras, y su esplendor Clásico duró 650 años, del 250 al 900 d.C. No formaron un imperio unido, sino ciudades-estado independientes como Tikal, Palenque, Copán y Chichén Itzá, gobernadas por un rey divino llamado ajaw en una teocracia dirigida por reyes y sacerdotes. Su base fue el maíz con roza y terrazas, más el comercio de jade, cacao y obsidiana.
Los aztecas o mexicas fueron los ingenieros del lago y los estrategas del imperio. Llegaron tarde y fundaron Tenochtitlan en 1325 d.C. en una isla del lago de Texcoco, donde hoy está Ciudad de México, hasta la conquista de 1521. Formaron la Triple Alianza de Tenochtitlan, Texcoco y Tlacopan bajo el tlatoani, el que habla, y dominaron cobrando tributo en maíz, telas y guerreros. Crearon las chinampas o islas artificiales para sembrar sobre el lago y el gran mercado de Tlatelolco.
En religión y saber se distinguen claramente. Los mayas adoraban a Itzamná, Kukulkán y Chaac y crearon glifos, códices en papel de corteza, matemáticas con cero y calendario de 365 días. Los aztecas adoraban a Huitzilopochtli y Tláloc, tenían educación obligatoria en calmecac y telpochcalli, guerreros águila y jaguar, y sacrificios humanos para alimentar al sol. La clave de examen es fecha + lugar + política.