Ecosistemas y tipos de ecosistemas
Un ecosistema es el conjunto formado por los seres vivos, el ambiente sin vida y las relaciones entre ellos. Si cambias una parte, afectas a todo el conjunto. Se resume con la fórmula E = B + A + R: seres vivos más ambiente físico más interacciones.
Para entender un ecosistema hay que distinguir sus componentes y su escenario. Los factores bióticos son plantas, animales, hongos y bacterias; los abióticos son agua, luz, aire, temperatura, suelo y sales; y las relaciones son quién come a quién, quién compite y quién coopera. A esto se suman cinco conceptos clave: biocenosis como comunidad viva, biotopo como escenario físico, hábitat como dirección donde vive un organismo, nicho ecológico como su oficio y papel, y ecotono como frontera de gran diversidad.
Los ecosistemas pueden ser de cualquier tamaño, desde un charco temporal hasta la selva amazónica, y se clasifican por dos criterios. Por origen son naturales si se forman solos, o artificiales si son creados o controlados por el ser humano como la chacra, la represa o el acuario. Por medio son terrestres donde mandan la luz y el agua, acuáticos de agua dulce o salada donde predomina el agua, y mixtos o de transición donde se mezclan tierra y agua.
Los ecosistemas mixtos como el manglar, el estuario, el humedal y la orilla de río están en el ecotono y son cunas de vida. Para clasificar cualquier caso sin error, primero se pregunta si lo mantiene el ser humano, luego se mira el medio dominante y finalmente se busca si hay mezcla clara de tierra y agua.