Causas de la Revolución francesa
Francia en 1789 estaba quebrada, dividida y enojada. Unos pocos tenían privilegios y no pagaban impuestos, mientras la mayoría pagaba todo y pasaba hambre. Esa mezcla de injusticia, deuda y nuevas ideas hizo estallar la Revolución francesa.
El punto de partida era el Antiguo Régimen, un sistema desigual por ley, sostenido por el absolutismo donde el rey hacía leyes, cobraba impuestos y decidía la guerra sin pedir permiso. La sociedad estaba dividida en tres estamentos cerrados por nacimiento: el clero y la nobleza no pagaban casi nada, mientras el Tercer Estado, el 98%, mantenía a todos sin tener cargos ni voto real.
La crisis económica lo hizo insostenible. El Estado tenía un déficit fiscal gigante porque Gastos > Ingresos, con Déficit = Gastos - Ingresos, por la Guerra de los Siete Años, la ayuda a Estados Unidos y el lujo de Versalles. Como los ricos no pagaban, todo caía sobre el pueblo con la talla, la gabela y el diezmo, y las malas cosechas de 1787 y 1788 dispararon el precio del pan.
A esto se sumó la política y las ideas. El rey Luis XVI, indeciso y con poder total, quiso cobrar a los nobles, ellos se negaron y convocó a los Estados Generales, sin reunirse desde 1614. El Tercer Estado pidió votar por persona y el rey dijo no. La Ilustración, con Montesquieu, Voltaire y Rousseau, y el ejemplo de Estados Unidos, enseñó a la burguesía y al pueblo que el poder viene del pueblo.