Experimentos de Mendel
Gregor Mendel, monje del siglo XIX, descubrió las bases de la herencia cruzando plantas de arveja común y contando los rasgos de miles de descendientes. Eligió la arveja porque tiene ciclo corto, da muchos hijos, presenta caracteres claros con dos formas opuestas y permite controlar la polinización por autopolinización o cruce dirigido.
Su método fue simple y riguroso: partió de líneas puras en la generación P, obtuvo una F1 uniforme y dejó que la F1 se autofecundara para contar la F2. Con un solo carácter observó que la F1 era toda dominante y la F2 mostraba proporción 3:1, lo que reveló alelos dominantes y recesivos que se separan al formar gametos.
Al seguir dos caracteres a la vez obtuvo proporción 9:3:3:1, demostrando que cada carácter se hereda de forma independiente. Usó el cuadro de Punnett para predecir genotipos y fenotipos, sentando la idea de que los rasgos no se mezclan, sino que se transmiten en paquetitos separados hoy llamados genes.