Comercio internacional
El comercio internacional es la compra y venta de bienes y servicios entre países. Existe porque ningún país produce todo bien: si cada uno se dedica a lo que le resulta relativamente más barato producir e intercambia el resto, todos pueden terminar con más. Una analogía ayuda a entenderlo. Si Ana escribe rápido y dibuja muy bien, y Luis escribe lento pero dibuja casi tan bien como ella, conviene que Ana escriba y Luis dibuje, aunque Ana sea mejor en ambas tareas.
Los conceptos básicos son las exportaciones (X), lo que un país vende a otros, y las importaciones (M), lo que compra a otros. Se comercian bienes, que se pueden tocar (café, autos, petróleo), y servicios, que no se tocan (turismo, transporte, software). Los países con los que se comercia se llaman socios comerciales. Las exportaciones traen dinero al país y las importaciones hacen que salga.
La balanza comercial se calcula como BC = X − M en un periodo, normalmente un año. Si X > M hay superávit; si X < M, déficit; si X = M, equilibrio. Por ejemplo, un país que exporta 60 000 millones de dólares e importa 52 000 millones tiene un superávit de 8 000 millones. Un déficit no siempre es malo: puede reflejar la importación de maquinaria que servirá para producir más en el futuro.
Para explicar por qué comercian los países hay dos ideas. La ventaja absoluta, de Adam Smith (1776), existe cuando un país produce algo con menos recursos que otro. La ventaja comparativa, de David Ricardo (1817), es la idea más importante del tema. Un país la tiene cuando su costo de oportunidad para producir un bien es menor que el de otro país. El costo de oportunidad es lo que dejas de producir por dedicarte a otra cosa. La regla de oro dice que, aunque un país sea mejor en todo, siempre gana si se especializa en su ventaja comparativa y comercia.
En el ejemplo de Andina (10 kg de café o 5 camisas por trabajador) y Costera (4 kg de café o 4 camisas), Andina tiene ventaja absoluta en ambos bienes. Sin embargo, su camisa cuesta 2 kg de café y la de Costera cuesta solo 1 kg. Por eso Andina se especializa en café y Costera en camisas. Con 100 trabajadores cada uno, la producción mundial pasa de 700 a 900 kg de café sin perder camisas. Al intercambiar a un precio entre ambos costos de oportunidad (1 camisa = 1,5 kg de café), cada país gana 100 kg de café.
Los términos de intercambio indican cuántas importaciones puede comprar un país con lo que obtiene por sus exportaciones. Se calculan como TI = (índice de precios de exportación / índice de precios de importación) × 100. Si el índice sube, el país mejora; si baja, empeora.
Finalmente, la política comercial oscila entre el libre comercio y el proteccionismo. El libre comercio ofrece precios más bajos, más variedad, competencia e innovación, aunque algunas industrias locales pueden cerrar. El proteccionismo protege empleos e industrias nacientes, pero encarece los productos y puede provocar represalias. Sus barreras son los aranceles (impuestos a importaciones: un celular de 200 dólares con arancel del 10 % cuesta 220), las cuotas, los subsidios y las barreras no arancelarias. Para reducir esas barreras existen los Tratados de Libre Comercio, los procesos de integración económica (Unión Europea, Mercosur, Comunidad Andina) y la Organización Mundial del Comercio, que fija reglas y resuelve disputas.