Altitud como factor del clima del Perú
La altitud es la altura de un lugar medida desde el nivel del mar y constituye el factor que más explica el clima del Perú: a mayor altitud, hace más frío. Gracias a ella conviven en un mismo país climas cálidos en la costa, templados en los valles y gélidos en las cumbres andinas, una realidad que se comprende al observar cómo el relieve peruano pasa del mar (0 m) al nevado Huascarán (6768 m) en muy poco espacio horizontal.
La razón física es sencilla: el aire se calienta principalmente desde abajo, al contacto con el suelo que el Sol calienta. Al ascender por una montaña, la presión disminuye, el aire se expande y se enfría, y además hay menos masa de aire para absorber y retener calor. Esa caída regular de la temperatura con la altura se conoce como gradiente térmico vertical y equivale, en promedio, a 6,5 °C menos cada 1000 m (0,65 °C cada 100 m). Con esa relación puede calcularse la temperatura de cualquier punto a partir de la de un punto de referencia, aplicando la fórmula Tz = T0 − Γ · Δz.
La altitud no solo modifica la temperatura. También reduce la presión atmosférica y la cantidad de oxígeno —origen del soroche o mal de altura—, hace que el agua hierva a menor temperatura y que los alimentos se cuezan más despacio, incrementa la radiación solar y los rayos ultravioleta, amplía la amplitud térmica diaria con noches gélidas y heladas en la puna, favorece la evaporación y provoca lluvias orográficas cuando el aire húmedo asciende por una ladera, se enfría, se condensa y precipita.
Como consecuencia de todos estos cambios, el territorio peruano se organiza en pisos térmicos: franjas de altitud con clima, vegetación y formas de vida propios. Según la clasificación de Hernán Horna se distinguen la chala o costa (0–500 m, cálida y desértica), la yunga marítima y la yunga fluvial (valles cálidos y templados entre 500 y 2300 m), el quechua (2300–3500 m, templado-frío), el suni o jalca (3500–4000 m, frío), la puna (4000–4800 m, muy fría) y la janca o cordillera (más de 4800 m, gélida, con nieves y glaciares). Esta estructura en escalones recibe el nombre de verticalidad andina y es la clave para entender por qué el Perú tiene tantos climas distintos dentro de sus fronteras.