Conservación de la energía mecánica
La energía mecánica es la suma de la energía cinética (la que un cuerpo tiene por moverse) y la energía potencial gravitatoria (la que tiene por estar a cierta altura). Se puede imaginar como un presupuesto fijo repartido entre dos sobres: uno llamado «velocidad» y otro llamado «altura». Cuando un balón sube, pierde velocidad pero gana altura; cuando baja, ocurre lo contrario. Lo importante es que la suma de ambos sobres no cambia mientras no aparezcan fuerzas que disipen energía.
El principio de conservación de la energía mecánica establece que, si sobre un sistema actúan únicamente fuerzas conservativas (como el peso o la fuerza de un muelle), la energía mecánica total permanece constante: E_mi = E_mf. En forma explícita, ½·m·v_i² + m·g·h_i = ½·m·v_f² + m·g·h_f. Como la masa aparece en todos los términos, casi siempre se puede cancelar, de modo que el resultado final no depende de la masa del cuerpo; por eso, en el vacío, un martillo y una pluma caen igual de rápido.
Aplicar el principio es sencillo si se sigue un método ordenado: definir el sistema y comprobar que solo actúan fuerzas conservativas, elegir el nivel de referencia h = 0 donde convenga (normalmente el suelo o el punto más bajo del recorrido), identificar el estado inicial y el estado final, escribir la energía mecánica en ambos estados, igualarlas y despejar la incógnita. La elección del origen de alturas cambia los valores de h, pero nunca el resultado final, porque lo que importa son las diferencias de altura.
Cuando aparece rozamiento o resistencia del aire, la energía mecánica deja de conservarse: esas fuerzas no conservativas realizan trabajo (normalmente negativo) y la energía mecánica disminuye según E_mi + W_nc = E_mf. La energía no se pierde: se transforma en energía térmica (calor). Por eso la conservación de la energía mecánica es un caso particular de la conservación universal de la energía, que sí se cumple siempre.
Este mapa organiza el tema desde sus ingredientes básicos, pasando por el principio de conservación y el método de resolución, hasta el ejemplo resuelto de un balón que cae, el caso con rozamiento y los errores más comunes que conviene evitar al estudiar y en los exámenes.